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"Mamá soy gay"

Hay un aumento de consultas a los psicólogos (as)  por la preocupación de los padres sobre la orientación sexual de sus hijos (as) adolescentes.  Ya sea, porque explícitamente lo han reconocido o porque los han visto o lo intuyen.   La mayoría de los padres llegan ansiosos, confundidos y con la esperanza que la respuesta del profesional sea una rotunda negativa frente a sus sospechas.  El camino del psicólogo será el evaluar al adolescente en varias entrevistas y a sus padres en un proceso que depara tiempo y requiere que se establezca un vínculo con el adolescente que posibilite la confianza y el diálogo abierto.  Si bien los jóvenes hoy están y viven con mayor libertad, para muchos aún este tema es tabú, más aún cuando el tema los involucra a ellos mismos.

Escuchemos la voz de los jóvenes desde su propio relato.  Conozcamos a ese adolescente que puede estar confuso, temeroso o claro y decidido.

La orientación sexual es un tema a definir fuertemente en la adolescencia.  Pero no sólo se puede definir en esa etapa.   A pesar que la adolescencia termina a los 20 años,  hoy los jóvenes se asumen antes de esa edad.   Muchas veces,  claros y definidos, sin embargo, en términos rigurosos, no puede un profesional determinar con exactitud lo que está en proceso.  Claramente mencionar la tendencia, construir un pronóstico, ojala co-construido con el joven.  Es recomendable preguntarles a ellos mismos: ¿qué piensas tú?

Lo más relevante podemos resumirlo en cuatro puntos:

Uno: ACOMPAÑAR a los adolescentes y no sancionarlos ni castigarlos por una orientación que los padres no quieren.  No dejarlos solos, este camino cuando se transita sin apoyo, es peligroso para su salud mental e inclusive para su integridad física.    El rol de los padres es guiar, contener, estar presentes emocional y físicamente.

Dos: Como lo planteó Liberman, psiquiatra argentino, el adolescente habitualmente EXPLORA, y la sexualidad es un contexto para ello.  Explorar con límites, con responsabilidad, con decisiones pensadas.  Claramente que el que no desea hacerlo es igual de válido.  Desde esta perspectiva, si el adolescente tiene experiencias homosexuales no necesariamente se puede considerar o definirse como tal.  E inclusive la bisexualidad fue descrita como una etapa normal dentro de este período.  Aunque, muchos jóvenes continúen en ella hasta adultos. Es decir, los cambios pueden surgir siempre.  Un joven que decide la heterosexualidad a los 17 años, puede de adulto generar un cambio a la homosexualidad.

Tres: Freud padre del psicoanálisis, en el siglo XIX, dijo:  "es imposible transformar a un homosexual en hetero como a un hetero en homosexual", describiendo que los cambios en las orientaciones no son posibles cuando es el camino correcto.  Esto apunta a ACEPTAR las orientaciones sexuales en los jóvenes y no imponer la que los padres quieren.   No tener expectativas de que el joven que se asume homosexual, "pronto se le pasará y volverá a la normalidad".   Frases como está son habituales.  De esta manera, los padres toman la homosexualidad como una etapa.  Puede ser, como no.

Cuarto: El camino es la aceptación y TOLERANCIA a la diversidad sexual con el valor básico e irrenunciable del RESPETO.  El camino correcto no está afuera en normas establecidas.  El camino correcto surge desde la propia voz interior de nuestros adolescentes.  Escuchémosla.



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